Luz Sobre las Cosas
LUZ SOBRE LAS COSAS es
uno de los epígrafes de la
conferencia “ATMÓSFERAS”,
del arquitecto suizo Peter
Zumthor (impartida el 1 de
Junio de 2003, Palacio de
Wendlinghausen)
En “Luz Sobre las Cosas” no hay mapa ni hilo argumental para la exploración a la que se nos convoca: nos sumergimos en la oscuridad de la caja escénica como niños que bajan a un sótano tenebroso, precisamente, porque no saben lo que van a encontrar, en busca de aventuras desconocidas.
Con ese mismo placer infantil y expuesto de recorrer, a tientas y desorientados, una habitación familiar a la que privamos de luz, para convertirla en el territorio más extraordinario y alucinante.
Asistimos, ahí, al ritual de la creación, y todo lo que los artistas que lo ofician y nos acompañan pueden hacer, es crear el vacío, la oscuridad y el silencio, para que algo nuevo pueda gestarse y manifestarse.
Cada uno decidirá entonces si postrarse o no, ante aquello que aparece.
“Luz Sobre las Cosas” celebra el escenario de un teatro cercano y querido como el lugar de transformación constante; donde, del diálogo de la luz, del sonido y del trabajo de los intérpretes con el espacio, pueden surgir esas atmósferas escénicas que nos envuelvan y transporten, que despierten nuestros sentidos y nuestra imaginación y nos revelen otros secretos del mundo y de nosotros mismos, que no se pueden contener en las palabras; como un lugar donde finalmente poder estar y dejar de ir corriendo de un lado a otro buscando la salida; como una casa encantada en la que, a más de uno y sin darnos cuenta, se nos ha pasado una vida entera.
En “Luz Sobre las Cosas” no hay mapa ni hilo argumental para la exploración a la que se nos convoca: nos sumergimos en la oscuridad de la caja escénica como niños que bajan a un sótano tenebroso, precisamente, porque no saben lo que van a encontrar, en busca de aventuras desconocidas.
Con ese mismo placer infantil y expuesto de recorrer, a tientas y desorientados, una habitación familiar a la que privamos de luz, para convertirla en el territorio más extraordinario y alucinante.
Asistimos, ahí, al ritual de la creación, y todo lo que los artistas que lo ofician y nos acompañan pueden hacer, es crear el vacío, la oscuridad y el silencio, para que algo nuevo pueda gestarse y manifestarse.
Cada uno decidirá entonces si postrarse o no, ante aquello que aparece.
“Luz Sobre las Cosas” celebra el escenario de un teatro cercano y querido como el lugar de transformación constante; donde, del diálogo de la luz, del sonido y del trabajo de los intérpretes con el espacio, pueden surgir esas atmósferas escénicas que nos envuelvan y transporten, que despierten nuestros sentidos y nuestra imaginación y nos revelen otros secretos del mundo y de nosotros mismos, que no se pueden contener en las palabras; como un lugar donde finalmente poder estar y dejar de ir corriendo de un lado a otro buscando la salida; como una casa encantada en la que, a más de uno y sin darnos cuenta, se nos ha pasado una vida entera.